viernes, 19 de noviembre de 2010

El comienzo de una nueva vida.


Empecemos pues con las aventuras de Exuperancio. Exuperancio en su afán por descubrir mundo se disponía a partir de ese lugar que está entre Madrid y Barcelona o por esos lares en busca de llegar a lo que viene siendo los pirineos y posteriormente Francia.
Pues ese bonito día partió de su casa con una maleta de ruedas más o menos de su tamaño, por lo que pesaba demasiado mucho o más, y ahí vino el primer problema, que llevo y que dejo para siempre, pues había vendido su casa de 300 m² por 10.000€ (He mencionado anteriormente que su formación académica no pasaba de primaria), pues tenía que elegir entre la ropa, sus artilugios de ‘escalada’ (un pico, con una cuerda de esas para atar al perro), y su secador del pelo (si tenía el pelo largo en plan naufrago), su balón de baloncesto nikoso (PD: estos nombres están hechos para posibles reclamaciones de los productores de la película náufrago o de la marca nike)©, o un tapón para seguir superando las secuelas de la muerte de sus padres (si tal leer introducción para que la cosa tenga gracia), y de todo esto solo podría elegir tres cosas.
Pues debido a su gran inteligencia eligió, como no el equipo de escalada, el tapón, y su balón de baloncesto, la ropa se la regalo al que le compró la casa y al secador de pelo le arranco el cable del enchufe y lo tiro (el secador que quede claro), y el cable lo añadió al equipo de escalada. Y ya por fin, Exuperancio emprendió su marcha hacia los pirineos caminando, cruzo praderas, lagos, atravesó ríos, etc. 5 metros después de salir de su casa tiro el folleto del mapa de Francia donde figuraba lo nombrado anteriormente después de pisarlo, resbalar y darse una ostia en la que posiblemente perdió más de la mitad de la poca dignidad que le quedaba, y luego empezó a caminar, y ahora si en serio y llegó a la autopista general que iba a Barcelona y entonces se puso a hacer auto-stop, a las 3 horas de empezar a hacerlo (ya no levantaba el dedo sino que se tiró al suelo para dar más pena), paro un camión, dentro había un hombre de pelo rizado, lleno de tatuajes, con una barriga considerable, con acento catalán y forofo del F.C. Barcelona a más no poder, tenía tatuado el nombre de Messi en un brazo y en el otro ponía Pep te quiero mucho, se llamaba Raúl.
Exuperancio le preguntó que si lo podía llevar a Barcelona y Raúl asintió con la cabeza, pero le dijo que cuando llegaran le tenía que hacer un favor, Exuperancio sin pensarlo subió al camión y partió rumbo a Barcelona. En el camión fue entablando ciertas conversaciones con el camionero, que por cierto ante su apariencia de tipo duro, era una persona sabia y tierna, hablaron de muchas cosas, como por ejemplo de la mujer de Raúl, se llamaba Nikky y solo la podía ver una vez a la semana debido a su trabajo, pero según decía le daba lo que nadie le daba en una semana entera de esfuerzos camíferos (definida al final de esta parte en el margen inferior izquierdo). Y siguieron hablando de diversas cosas hasta que llegaron a Barcelona y fueron al puerto, entonces se bajaron los 2 en el puerto donde no había casi nadie y dijo Raúl- Bueno lo dicho, ahora el favor que me prometiste -, Raúl se llevo la mano al botón de sus vaqueros súper ajustadísimos, lo desabrocho, bajo la cremallera y… se rascó los huevos que le picaban, mientras le iba diciendo a Exuperancio que cogiera la pala para vaciar el container del camión, y como no, el camión era de transporte de estiércol, Raúl se fue a dormir mientras Exuperancio se pego hasta la madrugada vaciando el camión, y cuando por fin terminó, se tiro al agua del puerto para lavarse, sin haber leído el cartel que ponía cuidado con las gaviotas, acto seguido una oleada de gaviotas lo confundió con un pez, y escapo de milagro gracias a que el camionero se había despertado y pego un tiro al aire y todas las gaviotas salieron por alas.
Exuperancio tenía la cabeza sangrando, pero engañaba era un pequeño rasguño al que no le hicieron falta ni puntos. Después de ese ‘lavado’, Exuperancio busco ahora un transporte que le llevara a los pirineos, y lo encontró, en estas épocas lo llaman tren, él decía que era el vagón móvil ese que corre mucho, se sentó en su asiento y como se aburría cogió su pelota Nikoso y le pinto una cara, y luego se puso a jugar en medio del tren creyéndose que era Pau Gasol lo menos, por lo que a partir de ahí viajo en el vagón de mercancía junto a los cerdos, por lo que se hizo amigo de ellos y habló con Nikoso en su estado de locura. Y por fin, llegó a los Pirineos, salió de la pocilga en la que viajaba, se despidió de sus amigos los Cerdos, y se bajó del vagón con aires de turista flipado lleno de mierda, todos lo miraban con cara de asco y de ¡Dios mío la gente que existe en este mundo! Pues con la misma y sin limpiarse el muy guarro partió hacia los pirineos para cruzarlos y llegar a Francia, y aquí se acaba la primera parte de las aventuras de Exuperancio.
Diccionario de palabras nuevas:
Camíferos: Se aplica a todo lo que está relacionado o hecho la cama o similares.

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